Karel Brückner ha logrado que la República Checa se clasifique para la Eurocopa por delante de los que, en teoría, eran los favoritos para hacerse con la primera plaza: Alemania. Pese a su pequeña población (unos 10 millones de habitantes), la República Checa fue siempre un país a tener en cuenta en el fútbol europeo. En las últimas ediciones, esta importancia no hizo sino aumentarse gracias a la mano de Brückner: En 1996, en Inglaterra, se plantó en la final en la que sólo un gol de oro de Alemania impidió que se hiciese con el título. En Portugal, los checos llegaron a semifinales y enamoraron a media Europa con su juego