Tras ganar el título de Holanda con el PSV Eindhoven fue contratado por Rusia. Sus actuaciones al mando de otras selecciones (Austria, Holanda, Corea del Sur y Australia), los éxitos cosechados en clubes de toda Europa y los resultados logrados con Rusia, han servido para que en su nuevo país de adopción le llamen consideren un poco menos que un mago