En 2001, Jacob Khun sustituyó al argentino Enzo Torssero
en el banquillo del combinado suizo para ser el primer
entrenador de su país desde 1989. Desde su llegada a la
selección, Suiza sólo ha faltado a una cita internacional:
el Mundial de Corea y Japón de 2002. La revolución que llevó
a cabo en el combinado alpino, dando paso a jugadores más
jóvenes y dejando fuera a las vacas sagradas, para que los
futbolistas que habían ganado el Europeo Sub-17 de 2002,
llegasen a la esta Europcopa con la posibilidad de hacer un
gran papel.