El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparecía en la mañana de este lunes ante los medios de comunicación para hacer una declaración institucional y tras numerosas especulaciones anunciaba que el rey Juan Carlos I ha decidido abdicar.

La abdicación se produce por motivos que “su majestad desea comunicar personalmente a todos los españoles a lo largo de esta mañana”, ha explicado el presidente del Gobierno. Se espera que la comparecencia se produzca a medio día. “He encontrado al rey convencido de que es el mejor momento para que pueda producirse con toda normalidad el cambio de jefe de estado y el traspaso de la corona al príncipe de Asturias”, ha dicho.

Además, este mismo martes se ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario para tramitar la renuncia del Rey al Trono, mediante la aprobación de la Ley Orgánica, como establece la Constitución, ya que no existe actualmente un protocolo para la realización de este trámite en la Corona. “Yo espero que en un plazo muy breve las Cortes españolas puedan proceder a la proclamación como Rey de España del que hoy es Príncipe de Asturias”, ha señalado el presidente del Gobierno, quien se ha mostrado convencido de que “los españoles sabrán escribir esta nueva página de su historia en un clima sereno, con tranquilidad y con agradecimiento a la figura de su Majestad el Rey”. El príncipe de Asturias reinará bajo el nombre de Felipe VI.

En la mañana de este lunes el rey hacía entrega a Rajoy del documento en el que le comunicaba su decisión: “A los efectos constitucionales procedentes, adjunto el escrito que leo, firmo y entrego al señor Presidente del Gobierno en este acto, mediante el cual le comunico mi decisión de abdicar la corona de España”, reza el escrito.

Ahora, las Cortes Generales deberán aprobar una ley orgánica para regular el proceso sucesorio en la Corona, como establece el artículo 57.5 de la Constitución. “Las abdicaciones y renuncias y cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona se resolverán por una ley orgánica”, señala el citado artículo. Más adelante la Constitución estipula que “la Corona de España es hereditaria en los sucesores de S.M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica.

La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos”. Mariano Rajoy ha asegurado sobre el príncipe Felipe que su “preparación, su carácter y la amplia experiencia en asuntos públicos que ha ido adquiriendo en los últimos 20 años constituyen una sólida garantía de que su desempeño como jefe de Estado estará a la altura de las expectativas”.

Baluarte de la democracia

Mariano Rajoy ha destacado que el rey “fue el principal impulsor de la democracia tan pronto como accedió al trono que ahora abandona, supo ser su baluarte cuando la vio amenazada, ha sido el mejor portavoz y la mejor imagen del Reino de España por todos los rincones del mudo y un defensor infatigable de nuestros intereses en todo aquello que pudiera contribuir a mejorar el bienestar de los españoles”, ha añadido.

Rajoy ha señalado que renuncia al trono una figura histórica tan estrechamente vinculada a la democracia española que no se puede entender la una sin la otra”. “A todos nos deja una impagable deuda de gratitud”, ha recalcado el jefe del Gobierno, quien ha expresado la firme confianza que hay en el Príncipe y ha destacado su preparación, su carácter y su amplia experiencia en los asuntos públicos que ha ido adquiriendo.

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