La Dirección General de Agricultura y Ganadería del ejecutivo regional ha comunicado a la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación dos casos positivos de Fiebre del Valle del Nilo en caballos. Esos dos casos se han detectado en las localidades de Santa Amalia y en una explotación de Guareña.

Según informa la Junta de Extremadura, el pasado 31 de agosto se recogieron por los servicios oficiales veterinarios muestras de dos caballos en ambas poblaciones tras la comunicación de los veterinarios que mostraban signos compatibles con esta enfermedad.

Tras el análisis posterior en el laboratorio de referencia nacional de esta fiebre se ha confirmado el positivo en ambos caballos, siendo los dos primeros casos confirmados en nuestra región. Ambos equipos se encuentran con vida y tratándose de los síntomas que padecen.

En las últimas horas, según ha podido saber radio Guareña, el alcalde de nuestra localidad, Abel González Ramiro ha mantenido una conversación con el Director General de Agricultura el cual le informaba de la aparición de estos positivos y a su vez también le hacía un llamamiento a la calma, extensivo a la población, ya que no supone ningún peligro grave para ella. Además, ha confirmado que desde el ejecutivo regional han fumigado y desinfectado en los últimas semanas los humedales.

La Fiebre del Valle del Nilo es una enfermedad vírica, endémica en África que afecta fundamentalmente a aves, aunque también puede afectar a mamíferos como el caballo o el hombre, aunque en estos últimos casos la enfermedad actúa como un fondo de saco, es decir, ya que ni puede haber transmisión de hombre a hombre, ni de caballo a caballo ni entre ambas especies.

El cuadro en mamíferos es habitualmente asintomático, pero también puede cursar de forma grave provocando encefalomielitis, como está ocurriendo en algunos casos este año en Andalucía. El paso de aves migratorias por los humedales de Andalucía y Extremadura es un factor de riesgo para esta enfermedad, tal y como está sucediendo durante las últimas semanas en la comunidad andaluza.

Finalmente, la transmisión al caballo o al hombre se produce por la picadura de un mosquito del género Culex que previamente ha picado a un ave infectada. Por tanto, se recomienda a los propietarios de los caballos la desinsectación y limpieza de sus instalaciones y la aplicación de repelentes contra los insectos a los animales, así como mantenerlos encerrados y protegidos en las horas de mayor actividad de los mosquitos. Además, para los équidos existen vacunas contra esta enfermedad que ayudan a controlar la enfermedad.

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